Cada ser del planeta tiene un lugar y una razón de ser y de estar. Desde el más “ínfimo” de los seres hasta el humano, con todo aquello que les rodea tienen derecho a su existencia. La fauna y la flora frente al hombre son totalmente indefensas, con el tiempo la naturaleza nos muestra el sendero recorrido, que no es para nada alentador. La huella del hombre hace de su transitar un camino de construcción o de destrucción; el desarrollo no debe ser involutivo; cada paso que demos será imborrable en nuestra historia, de cómo lo demos será causa de nuestro futuro. El presente no debe satisfacer únicamente nuestras necesidades y caprichos, debe velar por la conservación de todo lo que existe en nuestro planeta y debemos comenzar por casa.
Cada acción ecológica tendrá repercusiones a corto, mediano y largo plazo, de nosotros depende qué efectos queremos que se produzcan; pero no solamente debemos decidir por que nuestro futuro personal sea alentador, debemos ayudar a que el futuro de todo ser viviente también lo sea. Es por esto que debemos reflexionar acerca de nuestra conducta frente a todo lo que nos rodea, empezando por nosotros mismos. Así como yo tengo derecho a vivir y a ser feliz, todo lo que se encuentra a mí alrededor también tiene derecho a existir y a ser parte fortuita de la vida. Debemos convivir con la naturaleza, no destruirla.
La obra “Manifestación” es una invitación a reflexionar sobre el comportamiento del ser humano frente a aquellos otros seres, que debido a su acción están en peligro de extinción. Es tan sólo una pequeña muestra de la cantidad de animales que en nuestro país vive un constante vía crucis, por razones totalmente ignorantes y de capricho cultural.
AUTOR: RICARDO JUNCO ACEVEDO






